okupa.

La premisa siempre fue diferenciar, por eso desarrollamos un discurso gráfico marcado por el significado y el dinamismo tipográfico. Un juego de manos literal en el cual se dan cita distintos recursos pero siempre está presente el elemento de la mano. La mano, ¿porqué la mano?. Si preguntamos a Héctor Bracchiglione, fundador de OKUPA, nos cuenta : “ Existe una alta cocina que no depende de trufas blancas, bogavantes sacados del mar el mismo día, ni hortalizas exóticas transportadas en avión, [...] se trata de una cocina enaltecida por la técnica manual, la experiencia acumulada tras años de constancia, y el respeto absoluto por la naturaleza de alimentos nobles”. Los carteles de las últimas “okupaciones” tanto en Manorota, Capet o La Volátil, tienen un elemento claro y destacado que unifican el discurso, pero que a su vez enaltece un significado propio y un carácter marcado.